Sí, se pueden realizar masajes a niños y menores de edad, siempre de forma adaptada a su edad y necesidades. En estos casos es imprescindible la autorización de los padres o tutores legales, así como una valoración previa para garantizar un tratamiento seguro y adecuado.

Exigimos también que un adulto acompañante esté presente durante la sesión de masaje.